café Rebeldía Infos Hintergrund aktiv über uns links Bilder  
 

café Rebeldía

 
Was ist Café Rebeldía?

Bestellen
Infos
Verkaufsstellen
 
 

Infos

 
21.4.2002
Zu Besuch bei „unserer“ Kaffeekooperative Mut Vitz
14.12.2001
Requiem auf die Landwirtschaft
31.7.2001
Un cafecito para el Plan Puebla-Panamá
5.7.2001
Bauchweh wegen Billigbohnen
10.6.2001
Café: la crisis ya es eterna
13.7.2000
Interview mit Marcelo von der Kooperative MUT VITZ
25.3.2000
Wie und wieso "unser" Kaffee zu uns kommt
20.1.2000
Mitglieder von Mut Vitz ermordet
 
« |

Starbucks: Trasnacional busca controlar el café orgánico

--- ANGELES MARISCAL ---
26. April 2004

Escudada en grupo ecologista, Starbucks impone condiciones a la venta del grano en Chiapas

Jaltenango, Chis. Escudada en la organización ecologista Conservación Internacional (CI), la trasnacional Starbucks Coffee Company pretende imponer la política de comercialización del café orgánico en Chiapas. Esta situación ha dividido a las organizaciones campesinas.

A partir de los contratos firmados con la trasnacional del café, CI intenta cooptar al mayor número de productores cafetaleros, ofreciendo duplicarles el precio de compra del grano de la actual cosecha, a cambio de que dejen el proceso de comercialización a intermediarios, en este caso Agroindustrias de México S. A. (AMSA), la cual vendería el producto a través de la marca de CI, Green Conservation Coffe.

Conservación Internacional se apropió además de información estratégica y del padrón de caficultores orgánicos de la zona, durante los años en que proporcionó asesoría técnica y facilitó el proceso de comercialización del café.

Los productores afectados, miembros de cuatro cooperativas agrupadas en la Coordinadora El Triunfo, denunciaron que estas acciones de CI, que provocaron divisiones en sus organizaciones e incertidumbre sobre la venta de al menos 30 por ciento de la cosecha de este año, forman parte de una estrategia "neocolonizadora", que intenta crearles dependencia de compañías trasnacionales y acabar con sus capacidades organizativas y autogestivas.

En la Sierra Madre de Chiapas, en terrenos que comprenden la zona de amortiguamiento de la reserva ecológica El Triunfo, los representantes de la Coordinadora El Triunfo -compuesta por Campesinos Ecológicos de la Sierra Madre de Chiapas (Cesmach), Triunfo Verde, Organizaciones de Productores de Café de Angel Albino Corzo (OPAAC) y Organización Regional de productores Agroecológicos (ORPAE)-, denunciaron los hechos a La Jornada.

Estos campesinos representan a mil 28 familias dedicadas desde hace 10 años a la producción de café orgánico. Su producto actualmente cuenta con la certificación de OCIA Internacional y de la Certificadora Mexicana de Productos Orgánicos (Certimex). Como organización lograron también la membresía denominada Comercio Justo, que da plusvalía a su café, en recompensa por la equidad con que manejan sus intercambios comerciales.

Estos dos logros, explica Sixto Cruz, coordinador de Cesmach, permitieron a los productores hacer frente a la crisis del café que afecta al país desde 1989, al obtener su producto un valor agregado.

Entrevistados en las instalaciones que tienen en el municipio de Jaltenango -que incluye una bodega, un solar para el secado del café, y maquinaria para la preparación y empaque del grano-, los productores señalan que emprendieron su proceso de organización en 1991.

"Entendíamos que el café por el café no era una garantía, por eso buscamos nuevas alternativas que nos permitiera el desarrollo. Pero nosotros empezamos teniendo claro que todo era con sentido social, aunque tuviéramos que estar acordes con un mercado", explica Adalberto Velásquez, presidente del grupo Finca Triunfo Verde.

La llegada de CI

Según relata Roberto Escalante, director de la Reserva Ecológica El Triunfo -dependiente de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (CONANP)-, la pro- ducción de café orgánico la comenzaron los productores de Cesmach a través del proyecto

Café Amigable de la Conservación, pero cinco años después llegó CI a la zona, organismo que empezó a gestionar recursos para iniciar un proyecto similar que llamó Café de Conservación.

Santiago Argüello, representante de CI en la zona, afirma que la llegada de su organización a la sierra de Chiapas "forma parte de una estrategia que abarca toda Mesoamérica y plantea facilitar el mercado a aquellos productores que implementen mejores prácticas de café de conservación".

Ambos proyectos, el que trabajaba Cesmach y el que traía CI, planteaban como bases mínimas de conservación no utilizar agroquímicos, no tirar árboles de especies originales, mantener 10 especies diferentes de árboles en cada cafetal y no propiciar la deforestación.

En 1999 los productores de café orgánico aceptaron trabajar en colaboración con CI. "La traba que teníamos los productores era en el proceso de comercialización, y con esa propuesta llegaron. Venían con un esquema ya más de negocios", explica el campesino Reynaldo López, presidente de Cesmach.

Durante los tres años siguientes, con la colaboración de CI, los campesinos agroecológicos lograron vender a un precio 78 por ciento arriba del que se paga a nivel local e incrementar la exportación de 385 a 822.5 toneladas de café orgánico.

"El problema fue que mientras ganaba nuestra confianza, CI hacía un trabajo de eliminación de las organizaciones internas. Empezó a prescindir de nuestra anuencia en los proyectos, nuestros tiempos; intentaba incluso cambiar técnicas de cultivo, en una actitud de 'o lo tomas o lo dejas, porque yo tengo el mercado y te tienes que alinear o te vas'", recuerda Reynaldo López.

La colonización verde

"Y cuando creyeron que ya éramos dependientes de ellos, a mediados de 2003, intentaron hacernos a un lado en la comercialización. Nos dijeron que nosotros ya no teníamos que meternos en la selección del grano, en el control de calidad, en la exportación, sólo entregar a AMSA nuestro producto en bruto", relatan los representantes de las cuatro organizaciones cafetaleras.

Añaden que en ese mismo periodo CI informó a los cafetaleros que deberían duplicar su producción porque había hecho nuevos contratos de venta con Starbucks.

"Sin consultarnos nuevamente, sin avisarnos, tomándonos como meros trabajadores. Respondimos que sí queríamos hacer un convenio con esa empresa, pero sin esa nueva política de comercio."

Cuando aún se estaban discutiendo los planteamientos de CI en las organizaciones, el grupo ambientalista les notificó que a partir de agosto de 2003 los productores deberían entregar "donaciones" en su favor, por concepto de "gastos de operación".

Estas tarifas iban de 5 a 15 dólares por quintal exportado, dependiendo del grado de certificación que tiene cada campesino (si su café ya es considerado ciento por ciento orgánico, si está en proceso de transición o si cuenta con la membresía de Comercio Justo). Es decir, los cafetaleros debían pagar en conjunto de uno a 3 millones de pesos.

CI les impuso también un pago por el programa de monitoreo de cultivo que realizaba el grupo de técnicos a su servicio, más una aportación de 16 por ciento de las ganancias obtenidas para fortalecer el llamado Fondo Verde (Verde Ventures), administrado por el grupo conservacionista.

El coordinador regional del programa de café de CI, Santiago Argüello, justificó la nueva política comercial con el argumento de que las organizaciones cafetaleras habían incumplido parcialmente los compromisos adquiridos con Starbucks al no entregar en tiempo y forma la cosecha comprometida, lo que "demostraba una falta de capacidad en el proceso de maquila y exportación".

Añadió que por este motivo Starbucks determinó que a partir de la última cosecha de 2003 los productores deberían entenderse con AMSA, que llevaría a cabo los procesos de maquila y comercialización.

"AMSA iba a fungir como coyote, como intermediario. Cuatro de las seis cooperativas que estábamos en el proyecto nos opusimos y rompimos las relaciones comerciales", explica Sixto Cruz.

Añade que Starbucks ya había invertido miles de dólares en el proceso de mercadotecnia para introducir en su mercado el café que pretendía adquirir, para comercializarlo bajo la marca Shade Grown.

Según consta en los empaques de café, la trasnacional promociona el origen del grano únicamente señalando que es un producto de la Sierra Madre de Chiapas, e incluye el logotipo de CI, para indicar que el grano es producto del trabajo de conservación de ese organismo.

Crea organización que se someterá a las políticas de la trasnacional Starbucks

México D.F. Martes 27 de abril de 2004


Divide y vencerás, estrategia de la colonización verde con productores de café en Chiapas

Campesinos denuncian que CI da uso indebido al padrón que ellos le proporcionaron


Tuxtla Gutierrez, Chis., 26 de abril. La llamada colonización verde de Estados Unidos tuvo avances en Chiapas. Conservación Internacional (CI) consiguió dividir a los campesinos productores de café orgánico de la Sierra Madre de Chiapas al fundar una organización dispuesta a someterse a las políticas de comercialización de la trasnacional Starbucks Coffee Company.

La nueva organización se llamará Café de Conservación México, Sociedad Civil, y los cuadros de dirección serán gente de CI, pero durante tres años dejarán de pertenecer a esa organización.

Su trabajo será alcanzar la sustentabilidad de la nueva organización y tendrá acceso a fondos y créditos, informó Santiago Argüello, responsable del proyecto Café de Conservación de la organización CI.

El funcionario de la fundación ambientalista reconoció que tienen contratos de compraventa de café con Starbucks, compañía que forma parte de su consejo directivo y es uno de los miembros de cartera de "donantes".

"Starbucks no participa sólo como cliente, sino en proyectos de conservación. Colabora dando financiamiento para programas y asistencia técnica. Para el proyecto de café de conservación en México donó, a través del Fondo Verde, un millón de pesos. Por eso el compromiso con Starbucks es doble", señala Argüello, entrevistado en la capital chiapaneca.

Aseguró que el nuevo modelo de comercialización con caficultores orgánicos de la sierra de Chiapas obedece a que "los clientes pidieron un padrón de crecimiento. Dijeron que no podían tener proveedores directos con cantidades mínimas de compra, por lo que se determinó contratar el servicio de AMSA para la maquila, exportación y representación", y para efectos legales de comercialización del café de la zona, CI registró una marca Green Conservation Coffee.

"Se indicó a los cafetaleros que para qué querían tener su nombre en el producto si eso representa problemas, además de que con el nuevo esquema el beneficio para ellos sigue siendo igual o mejor porque ya no corren ningún riesgo con las fluctuaciones de la Bolsa de Valores, ni se hacen bolas con el dólar o la libra", dice Argüello.

Para justificar la cooptación de caficultores miembros de las cooperativas, Argüello afirma que "ya estaban inscritos en el padrón de conservacionistas".

Adelanta que ante la coyuntura por la que están pasando y para asegurarse de que continuarán en el mercado con el café de conservación de la Sierra de Chiapas, a finales de marzo pasado CI obtuvo el registro para la creación de una nueva sociedad de caficultores, formada por aquellos productores que salieron de la Coordinadora El Triunfo y los que se unan en los próximos meses.

Los representantes de la Coordinadora El Triunfo, compuesta por Campesinos Ecológicos de la Sierra Madre de Chiapas (Cesmach), Triunfo Verde, Organizaciones de Productores de Café de Angel Albino Corzo (Opaac) y Organización Regional de Productores Agroecológicos (Orpae), indicaron a La Jornada que Conservación Internacional tuvo con ellos, cuando llegó a Chiapas, una relación de colaboración que, sin embargo, en los últimos meses pasó a ser de franca agresión.

Al negarse los caficultores de la Coordinadora El Triunfo a aceptar las nuevas condiciones comerciales, personal de CI inició un recorrido por cada una de las comunidades de productores orgánicos planteando la compra del café por vía directa. Incluso desde diciembre pasado estableció una bodega de almacenamiento en conjunto con Agroindustrias de México, SA (AMSA), el intermediario elegido para la comercialización.

Los productores afectados denunciaron a La Jornada que AMSA está haciendo un uso ilegal del padrón de productores de café orgánico que obtuvo a través de Conservación Internacional. La marca que tiene registrada a su nombre para la comercialización, Green Conservation Coffee (según consta en los contratos de compraventa, no cuenta por sí misma con la certificación de café orgánico que sí tienen las organizaciones); al utilizar el padrón de productores orgánicos justifica ante el comprador el origen del grano, utilizando de manera indirecta el certificado, denunciaron los afectados.

"Nos duele porque llevamos más de 10 años organizándonos; dos de las seis organizaciones de la Coordinadora El Triunfo sí aceptaron el trato de Conservación Internacional", informa Reynaldo López, campesino de 60 años y socio fundador de Cesmach.

"¿Adónde nos encontramos ahora? Conseguimos algunos clientes para colocar aproximadamente 70 por ciento de la actual cosecha, aunque estamos consientes de que una mayor afectación puede venir más adelante", reconoce el labriego Sixto Cruz.

Añade que no se oponen a venderle a Starbucks, "pero lo que no queremos es el proceso de comercialización que nos quieren imponer. Estamos en favor de tener dos o más clientes, de ampliar nuestro mercado. Queremos seguir desarrollando nuestras capacidades en la parte productiva, la parte comercial y la parte financiera. Tenemos las capacidades".
Diesen Artikel drucken
Veranstaltungen